Caja para dientes de leche. Ratoncito Pérez

dientes de lecheLlegó el momento a tu hijo se le cae mi primer diente de leche.

Somos conscientes que una caja para dientes de leche de vuestros hijos no es un juguete didáctico ni un juego de entretenimiento, pero la nostalgia, nos ha llevado a recordar este maravilloso objeto, que con el paso de los años, le iréis tomando afecto.

Parece una tontería, pero si no tenemos una cajita de este estilo, la mayoría de veces, el diente acaba guardado en un rincón de casa, que con el paso del tiempo, ya no recordamos dónde está.

Cada niño es diferente, pero a partir de los 5 años, ya se empezará a mover algún diente, y por tanto, se iniciará el largo y tortuoso camino de cambiar a los dientes definitivos.

 

Este cambio, a algunos de vuestros peques, les puede causar cierta ansiedad e intranquilidad, ya que no están acostumbrados a “librarse” de un trocito de su cuerpecito, coincidiendo además con una fase de muchas transiciones, como es el inicio de la escuela primaria.

El ratoncito Pérez y los dientes de leche

¿Un poco de mitología? Es inevitable pensar en el Ratoncito Pérez, cuando se nos cae un diente. La leyenda dice, que el niño colocará el diente debajo de su cojin mimos, y mientras duerme, éste se lo cambiará por un regalito.

En países anglosajones, se le llama el “Hada de los dientes”, y por ejemplo, en Francia es La petite souris y en Italia, “Il topolino”. En algunos países asiáticos, como India, Corea, Vietnam o Japón, la tradición dice que el niño lance el diente hacia el techo de casa, al tiempo que pide un deseo. En cambio, en países de Oriente Medio, la costumbre es lanzarlo al cielo en dirección al Sol.

¿Sabíais que los dientes de los ratoncitos crecen durante toda su vida? En fin, son sólo anécdotas que nos gusta compartir con vosotros, papis y mamis.

¿Y qué mejor que un “mágico” cuento tranquilizador para convertir esta intranquilidad en felicidad? Es la mejor manera de hacerles entender, que perder un diente es un proceso natural y que no deben tener miedo a estos cambios.

Ahora nos viene a la mente, el magnífico libro “¿Quién se ha llevado mi queso?”, protagonizado por un ratoncito con miedo a los cambios. Si no lo habéis leído, os lo recomiendo, es genial.

A continuación, os dejamos una historia que esperamos os guste, lo podéis leer por la noche, a la hora de acostarlos. Otro día, os hablaremos de las ventajas que supone leerles un cuento.

¡A dormir, que ya viene el Ratoncito Pérez! Felices sueños pequeñines …

 

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